lunes, 10 de octubre de 2011

El castillo que hubo en Trabadelo





El castillo de Autares (II)



EL PROBLEMA DE LA UBICACIÓN DEL CASTILLO DE AUTARES.


Seguiremos casi al pie de la letra el artículo del año 1958 en la revista de historia "Archivos Leoneses" llamado "Santa María de Autares. Situación de este antiguo castro" de Justiniano Rodríguez.


De las varias menciones con que los estudiosos han aludido a la situación del castro o castillo de Autares, solamente tomaremos aquí las que consideramos más estimables y relevantes.
Madoz en su Diccionario Geográfico consigna la existencia en Vega de Valcarce de dos castillos arruinados, llaves antiguas del reino leonés por aquel confín, que afirma haber pertenecido a los templarios desde principios del siglo XII al XIV. Denomina Sarracín al que ocupa la derecha de dicho río y conserva en su tiempo el mismo nombre y los desmoronados torreones; y al segundo, situado a la izquierda del río y señalado a la sazón por el solo vestigio de escombros y fosos, lo llama Antares (sic), hoy Castro de Veiga.


Gómez Moreno en su Catálogo Monumental de España, Provincia de León repite en lo fundamental las afirmaciones de Madoz, aunque diferencia el origen y antigüedad de ambas fortalezas, llamando al de Sarracín un castillejo de la Edad Media y castro primitivo al que dicen de Autares o Castro da Veiga, que el autor identifica con el castillo de Santa María de Autares a que alude el documento de 1072.


En el libro "Las peregrinaciones a Santiago de Compostela" coinciden también en este punto con las afirmaciones de Gómez Moreno, situado "en un cerro de la vertiente norte del camino, junto a Vega de Valcarce", un castillo, "tal vez el mismo que un documento del año 1072 denomina de Santa María de Autares". Y en el gráfico que precede a la página 308 de su libro señalan el emplazamiento de éste tocando el norte del casco urbano de Vega de Valcarce, entre este poblado y el próximo de Ruitelán.


Se puede resumir la opinión de los autores citados indicando que a todos ellos es común la creencia de que el antiguo Santa María de Autares no es otro que el actual Castro da Veiga, cuyos nombres, según Gómez Moreno, han llegado a nosotros indeferenciados en la acepción de los moradores comarcanos.



Mas se hace preciso en este punto consignar que la designación unánime que entre los naturales tiene este antiguo fuerte es la de Castro da Veiga o Castro Veiga, sin que la denominación de Autares o Santa María de Autares sea conocida en modo alguno de cuantas personas, de diversa condición y cultura, fueron interrogadas por el autor en el verano de 1957. No es forzoso suponer que el nombre actual de Castro Veiga sea el originario o primitivo del lugar, y aún parece razonable admitir que el Veiga es un sobrenombre en que han prevalecido motivos prácticos de estimación, dimanantes de criterios geográficos o políticos. Si consideramos que frente a esa loma se abre ligeramente el valle de Valcarce, proporcionando una superficie de feraces terrenos de cultivo más extensa que el resto del recorrido fluvial, hallaremos explicable y fácil que la población más tarde surgida al sur del castro tomase el nombre de Vega o Veiga (Vega de Valcarce), que terminó por sobreponerse al del castro remoto cuando éste perdió toda su significación y preeminencias militares y políticas. Los habitantes del contorno siguen llamando a esta población Veiga o Vega a secas. A veces dicen la Vega. Y el castro antiguo vino a ser así un apéndice toponímico de la geografía y la política, concordadas a la larga en la estimación fundamental del factor más importante de la vida comarcana: el valor de la tierra y la influencia decisiva de una población próspera. Se debe consignar además que la iglesia de Vega de Valcarce está de antiguo bajo la advocación de Santa María Magdalena, lo que para el lector quizá suponga un nexo con la denominación de Santa María de Autares, que hemos afirmado no coincidir con Castro Veiga. Pero es obvio que en el siglo XI Santa María es solamente la Santa por excelencia, esto es, la Madre de Dios.




Situación de Santa María de Autares.

Entre los poblados actuales de Trabadelo y Ambasmestas, o sea entre los km. 420 y 425 de la carreteral general de Madrid a la Coruña, a la margen izquierda del río Valcarce, existen aún indicios indudables de tres asientos o fortalezas militares, dos de ellos de innegable configuración castreña y otro de apariencia secundaria, como mero fortín de avanzada y vigilancia.






Mapa del valle del Valcarce con los lugares donde se pudo hallar el castillo de Autares. Fuente: Archivos Leoneses.





El más septentrional de ellos, de imponente aspecto por su altura y contorno, toca con sus estribaciones del norte en las primeras casas de Ambasmestas, ocupando el vértice del ángulo meridional que forma el río de Balboa al desembocar en el Valcarce, cortando el núcleo urbano del pueblo de Ambasmestas. Los naturales lo conocen con el nombre genérico de los Castros, bien aplicado en esta ocasión, por cuanto se trata de tres recintos guarnecidos con sus respectivos fosos, dispuestos al modo de un conjunto de bien ideado enlace, con un núcleo principal y director, situado al oeste y más próximo a la carretera, y otros dos inferiores, más bien pequeños, al costado del este, por donde se enlazan con los altos crestones de la montaña.

Unos 2 km. al sur de la Portela, precisamente entre los km. 422 y 423 de la carretera de Madrid y sobre el talud que la excavación de la carretera ha formado al este, se halla un pequeño fortín construido de piedra y de unos diez metros de longitud en su mayor dimensión, paralelo a la carretera. A primera vista da la impresión de ser un mero paramento construido para la contención del terreno, pues coincide en su cara occidental con la línea del talud y apenas ofrece diferencia alguna en la altura, caídos como se hallan los paredones del costado oriental que mira a la montaña. Los moradores de la comarca lo llaman "los Fuertes", sin otra singularización específica; y por su situación y dimensiones, que lo hacen inadecuado para algún propósito de renombre, es posible que sirviera con otros de mera avanzadilla para la vigilancia o el hostigamiento. Es preciso excluirlo de toda coincidencia con el poderoso castillo de Santa María de Autares.


Hemos dejado para el último término de la enumeración un tercer castro, denominado Aldares. El lector ha de permitirme que apunte en su interés el valor fonético de ese nombre, tan próximo al de Autares que buscamos. Se halla unos 2 km. al sur de "los Fuertes" y solo uno al norte de Trabadelo, precisamente entre los km. 420 y 421 de la carretera a la Coruña, en la que tocan por el oeste sus estribaciones. La loma en que se asienta, de considerable altura, tiene una configuración singular en su centro o cumbre, debido a la erosión que ha actuado uniformemente en todos los lados sobre el blando terreno, resultando así visto por el oeste y norte, una especie de cúpula de suave contono semiesferoidal. Dos profundas torrenteras lo acotan por el norte y sur, en tanto que por el este lo ataja un hondo y ancho foso que lo hace inaccesible por el lado de la montaña. La ladera del oeste baja en rápida pendiente hasta la carretera, aunque se aprovecha su terreno en diversos cultivos, así como la mitad central de la ladera septentrional, que en su tercio inferior se abate casi verticalmente. Se sorprende uno ver cultivos de patata a media altura en esta loma o monte en que parece predominar la tierra arcillosa; lo que tal vez se explica por el valor fertilizante de antiguos escombros. Tiene acceso por el suroeste, mediante un camino sin vestigios de cimentación que parte de la carretera general.






Lugar donde estuvo el castillo de Autares desde la carretera de Pradela. Obsérvese la forma de cúpula esferoidal y el foso que lo separa del resto de la montaña.



Centrando ya el propósito de localización topográfica de Autares sobre las dos remotas fortalezas de los Castros y Aldares, únicos lugares que pudieran adecuarse a las menciones documentales que antes hemos consignado, veamos como a uno u otro convienen o no las circunstancias que han de darnos el criterio seguro.

1) El Itinerario de Antonino cita Uttaris en la vía de Bergidum Flavium a Lucus Augusti y lo sitúa a 16 millas de Bergidum. Según esta referencia la fortaleza de Autares se hallaría a unos 20 km. de Pieros (lugar donde está el Castro Ventosa, antigua Bergidum) y 14 de Villafranca, en el valle de Valcarce. Puede admitirse que el camino romano se ajustaba mejor que el actual a las tortuosidades y recovecos del río, buscando la mínima pendiente en el propio lecho fluvial, lo que fuerza a aceptar un margen prudencial de diferencias en el cómputo de las distancias. La equivalencia de millas con kilómetros suponemos en este caso, a la vista del terreno, que ha de cifrarse con mero criterio de aproximación, dentro del margen de unos 3 km. Y si consideramos que desde Pieros a Villafranca hay algo más de 6000 metros de distancia, y cerca de once mil de Villafranca a Trabadelo, con otros 500 de Trabadelo a Aldares, bien puede inferirse que la situación de este castro encaja en la referencia del Itinerario, dado que la milla romana, computada en pasos, según es sabido, equivaldría a nuestros 1254 metros. Cierto es que el cómputo podría aplicarse con alguna probabilidad a los Castros, situados unos 4 km. al norte. Mas sigamos comprobando las menciones históricas.

2) El documento real de 17 de Noviembre de 1072 sitúa el castillo de Santa María de Autares cerca del puerto del Monte de Valcarce, entre los dos ríos Balboa y Burbia: circunstancia que, si bien conviene por igual a los Castros y Aldares, parece, sin embargo, sugerir la preferencia que, tal como la mención se formula, corresponde al último. Tomamos el "entre" (inter en el docmento latino original) en su rigurosa acepción gramatical, sin atribuir al vocablo ninguna significación de punto medio o aproximadamente medio. Pero cuesta creer que, pretendiendo el notario real determinar con fijeza el lugar en que tan grandes abusos se cometían y sabiendo la existencia y situación del río de Balboa, que cita como uno de los puntos de referencia, extravíe su atención de cronista mencionando también como hito geográfico de interés el río Burbia, dejado muy atrás, junto a Villafranca y en la entrada del Valcarce, donde uno y otro río se unen, máxime cuando la localización habría ganado vigor y precisión, si se tratara de los Castros, con solo indicar que Santa María de Autares se hallaba junto a las aguas del Balboa y en el punto en que se juntan a las del Valcarce. Me inclino por ello a suponer que esta mención se puede atribuir mejor a Aldares, situado a medio camino más o menos de Villafranca a Ambasmestas. Lo que sí resulta indudable a la vista del texto real es que Autares se hallaba al sur del río Balboa, sin coincidencia alguna con el Castro da Veiga, situado al norte del castillo de Sarracín y, por tanto, de Vega de Valcarce.


3) La concesión que Alfonso VI hace en 10 de Febrero de 1103 a la Iglesia de Compostela se refiere a '...un burgo llamado Traabdelo que está en el Valcarce entre el mismo castillo de Outares y el río Burbia...' La intención del notario cuando dice "el mismo castillo de Autares" es querer ligar de algún modo la significación de la fortaleza y el burgo que se dona. Es razonable admitir no solo una proximidad espacial, sino también cierto orden de relaciones intrínsecas o de dependencia, que en este caso aparecen sugeridas doblemente en la denominación burgo que se da a la población. Burgo es, en la acepción normal de aquellos tiempos, el poblado o caserío de reciente formación, amparado por un centro militar o religioso en desarrolloy dependiente de él. También este criterio nos inclina en favor de Aldares con preferencia sobre los Castros.


4) Aún más significativa que los datos ya mencionados es la coincidencia fonética que ambos términos Autares - Aldares nos ofrecen. La derivación se nos presenta tan normal y correcta que no es necesario insistir en su equivalencia. Y cabe aún resaltar el valor de este dato al considerar que, en tanto los Castros y los Fuertes han llegado a nosotros con nombres meramente genéricos, Aldares ha sobrevivido con designación específica y propia, indicio seguro de su antiguo rango, a pesar del decaimiento de muchos siglos de olvido y anonimato históricos.


Por último, el autor constata que el antiguo nombre de Santa María que acompañaba a Autares ha desparecido. Nos dice que quizá hubo dentro del castillo alguna iglesia o ermita dedicada a la Virgen, pero todo ello ha quedado borrado por el tiempo, recordando que San Nicolás es el patrón de Trabadelo, así como San Pedro es de Ambasmestas y San Juan Baustista de la Portela. Pero por nuestra parte podríamos añadir que hubo una ermita dedicada a la Virgen María en el Pico del Lugar, aunque hoy ha desparecido...quizá la ermita guardó la antigua imagen que debió haber en el castillo y estar aquí la pista definitiva sobre la ubicación de Autares en el término de Trabadelo.